Otra propuesta similar a la de las cucharitas de helado que compartí hace unos días, es la que os traigo hoy.
Son vasitos de "chupitos" a los que escribo las letras con rotulador permanente.
Con ellos jugamos a componer nuestro nombre, a discriminar nuestro nombre y el de nuestros compañeros, a formar palabras significativas del proyecto que estemos trabajando u otras que ellos quieran, etc. Siempre a modo de juego, manipulando y partiendo de sus intereses.
Estos mismos vasitos también los tienen sin letras y los usan para construir, apilar, clasificar y hacer composiciones. Un material económico y muy versátil.



