En nuestro viaje por la India, hemos descubierto una actividad muy especial para conectar con la calma: la creación de mandalas.
Los mandalas son dibujos circulares llenos de formas y colores que, en muchas culturas , se utilizan para favorecer la concentración, la tranquilidad y la armonía, entre otras cosas.
En el aula, exploramos diferentes mandalas, coloreándolos con paciencia y cuidado.
Mientras trabajábamos, hablamos de cómo a veces nuestro cuerpo necesita parar un momento, respirar y concentrarse en algo bonito.
Colorear mandalas nos ayudó a descubrir que la calma también se puede pintar.
Fue una actividad sencilla pero muy significativa, en la que cada niño creó su propio mandala, único y lleno de color, recordándonos que la calma empieza dentro de nosotros mismos. También creamos mandalas gigantes en el patio, con tapones. Mirad, mirad...
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