Dentro de nuestro proyecto “Embajadores de las Emociones”, continuamos nuestro viaje por Marruecos, un país lleno de colores, formas y luz.
En esta ocasión realizamos un taller de creación de lámparas marroquíes, inspiradas en las que iluminan calles y hogares con dibujos y formas geométricas tan características.
Poco a poco, cada lámpara ha ido llenando el aula de luz y magia.
Durante la actividad hablamos de la emoción que nos acompaña en este país: la vergüenza. A veces, como la luz dentro de la lámpara, nuestra voz o nuestras ideas se quedan escondidas… pero cuando nos sentimos seguros, poco a poco nos atrevemos a brillar.
“Mi lámpara brilla como yo.”
“Ya no me da tanta vergüenza.”
Fue un momento muy especial en el que aprendimos que todos tenemos una luz dentro, y que cuando la compartimos, el mundo se vuelve más bonito.
Muchas gracias a Mercedes, por venir a nuestra clase y compartir este taller con nosotros/as.
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